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Porcinos 15/05/2018 M.V Andres Cugno

Efectos del Estrés térmico en el Ganado Porcino.

El estrés térmico es una consecuencia de la temperatura y la humedad; en los cerdos es conocido habitualmente como el índice IHT (humedad/ temperatura) o índice de estrés térmico.

 

Sabemos que la eficiencia dentro de la Granja Porcina es sumamente importarte en los tiempos que corren. El productor invierte día a día buscando mejorar sus índices  productivos y de esta manera lograr mayores rentabilidades en su negocio. El Estrés térmico ya sea por frio o por calor provoca grandes pérdidas económicas en esta actividad, el cerdo posee una zona termoneutra que oscila entre los 18-24 grados según el tamaño y estado fisiológico del animal. Aquí no debemos olvidar a la categoría de lechón recién nacido, lechón lactante o en su primera etapa de recría  donde sus requerimientos térmicos rondan entre 28- 35 grados según su edad y peso corporal.

Los cerdos no tienen glándulas sudoríparas funcionales como otras especies  para ayudar a eliminar de manera eficiente el calor corporal. Hay dos formas principales que utilizan los cerdos para minimizar los efectos del estrés por calor, una es por medio de la mayor disipación de calor y la otra generando una menor producción de calor corporal. Una de las formas de disipación del calor es  aumentando la respiración o el jadeo, la otra forma que es generando menor producción de calor corporal, esta es  la que tiene un alto impacto en los índices producticos (ICA, Peso faena, Fertilidad, Lactancia pobres, etc.), esto lo hacen disminuyendo el consumo de alimento, aumentando la ingesta de agua y disminuyendo su actividad.


La humedad relativa del ambiente cumple un papel sumamente importante en el estrés térmico por calor, no olvidemos que en nuestro país las humedades del ambiente cambien según la zona geográfica donde estén ubicados los animales. El grafico muestra como a mayor humedad se necesita menos temperatura para ingresar a la zona de estrés y  emergencia, contrario a esto vemos que a medida que baja la humedad es necesaria más temperatura para entrar en emergencia. Siempre debemos ver el impacto que genera la combinación de la humedad con la temperatura en el cerdo.   




Como la granja cuenta con diferentes sitios y entre ellos el estrés térmico afecta los índices productivos de formas diferentes la dividiremos en 3 sitios.

Estrés térmico en el Sitio 1 de la granja

Ø  Gestación

En esta etapa los principales problemas de estrés térmico los vamos a encontrar en verano por altas temperaturas o por exposición directa al sol.

Las cerdas expuestas a altas temperaturas los primeros 15 días post-servicio, tienden a tener tasas de concepción más bajas, menos embriones viables y menor supervivencia embrionaria. Lo que se va a ver traducido en:

Además como mencionamos anteriormente, en el post-destete aumenta el intervalo destete-cubrición fértil, los celos silenciosos y disminuye la fertilidad.

 

Para evitar estos problemas reproductivos que generan grandes pérdidas económicas, se puede ayudar a la cerda con la eliminación de calor, mejorando la ventilación y/o mojándola para que pueda intercambiar temperatura. Las dietas de verano son eficientes para las altas temperaturas.

Ø  Padrillos

Los padrillos, así como las hembras reproductoras también son afectados por el estrés térmico, más específicamente por las altas temperaturas (28° a 30°C), donde también se puede ver afectado su consumo de alimento, pero la principal problemática en esta categoría es la exposición prolongada (más de 3 días) a 30°C pueden generar el síndrome del sufrimiento testicular, reduciendo la fertilidad por diferentes variables:

Por otro lado, las altas temperaturas también generan problemas con la maduración espermática y disminución de libido, generando una baja en la fertilidad sostenida por 15 días hasta la renovación espermática.





Ø  Maternidad

Es el sitio más complejo en cuanto al manejo de la temperatura ambiental, puesto que conviven en ella dos categorías (madres y lechones recién nacidos) con necesidades fisiológicas casi opuestas.

Por un lado, la temperatura confort de la cerda es entre 18 – 22 °C y temperaturas mayores a 24 °C pueden generar diferentes trastornos:

Nutricionalmente hablando, es importante tener en cuenta que por encima de los 18°C la cerda va a bajar el consumo de alimento en 40 a 80 gr por cada grado centígrado que aumente la temperatura ambiente. Lo que se va a ver traducido en:

Es por eso que en esta etapa la disponibilidad y consumo de agua es crucial, la cual debe ser fresca y de buen caudal (3-6 lts/min).

Muy diferente es el caso del lechón recién nacido, el cual su temperatura optima ronda los 37°C, encontrándose con la dificultad que nacen con pocas reservas energéticas, poco aislamiento (poca grasa y pelo), húmedos y deben gastar energía para competir por un pezón. La asistencia en esta etapa es muy importante, ya que secar a los lechones y asegurarse el calostrado ayudara a la sobrevida del lechón.  Su temperatura crítica inferior (TCI) en la primer semana es de 34°C, por debajo de estos valores el animal comienza a gastar sus reservas energéticas para generar calor y se produce hipoglucemia, que puede llevar a la muerte. 

La TCI disminuye rápidamente a medida que crece el lechón.




Manejo del ambiente: En la sala de maternidad la temperatura debe rondar entre los 18-22 °C para asegurarse el confort de la cerda y no generar los problemas antes mencionados. La temperatura del lechón se va regulando a medida que crecen y para ello pueden utilizarse diferentes implementos y/o estrategias:

·         Mantas térmicas

·         Lámparas infrarrojas

·         Placas aislantes

·         Nidos cerrados

·         Camas de papel o aserrín

Es muy importante controlar la temperatura del lechón para disminuir la mortandad, no solo por bajas temperatura, sino también por altas. El exceso de calor puede generar que los lechones duerman cerca de la madre aumentando la incidencia de lechones aplastados, sobre todo la primer semana de vida.




Estrés térmico en el Sitio 2 y 3 de la granja.

 

Ø  Recría y Engorde.

 

Ø  El destete o recría es otro de los sitios donde las diferentes edades hacen que debemos trabajar con distintos rangos de temperaturas según el peso y la edad de lechón.

 

La temperatura de recepción es de 28-30ºC, reduciendo  2ºC cada semana hasta los 22º, pasarán de los 28ºC de la primera semana a los 22 ºC de la cuarta semana. En un lechón recién destetado, cada grado por debajo de la temperatura termoneutral, puede suponer un gasto de un 5–10% de la energía diaria ingerida.

 

Recordemos que al igual que le resto de los sitios no manejar de forma correcta las temperaturas altera los índices productivos produciendo disminución del consumo, bajas en las Ganancias diarias de peso, aumentos de la morbilidad y mortalidad del sector, etc.